Sobre mi


Psicóloga Deportiva y Coaching de equipos

Bienvenid@s 

Mi vocación como Psicóloga Deportiva viene determinada por mis años como jugadora de tenis de alto rendimiento.

En ese momento fui consciente de la importancia de la fortaleza mental en el deporte ya que son muchos los momentos de adversidad por los que pasa la mente durante una competición.

Te juegas mucho, te frustras cuando las cosas no salen como te gustarían… y gestionarlo resulta imprescindible si queremos sacar todo nuestro potencial. Por ello, me especialicé en Psicología Deportiva y Coaching.

A menudo, los deportistas son tratados por su valor deportivo (€ fichaje, número de goles, sus años…) y no por su valor humano. Para mí lo más importante es la persona que hay detrás del deportista. El trato con mis pacientes es cercano, sensible y cálido.

Yo también he sido deportista y sigo practicando deportes. Sé cómo se vive desde la otra parte y puedo empatizar muy bien con los problemas, presiones, etc. con los que viven los deportistas porque también los he vivido.

Mi objetivo es encontrar maneras de impulsar la motivación de mis pacientes y conectar con las ganas de superarse valiéndome de mi formación, creatividad y herramientas para conseguirlo.

Nuestras sesiones, sean individuales o grupales, siempre van a ser un espacio seguro para los deportistas, entrenadores y familiares. Un espacio en el que pueden expresarse sin miedo a ser juzgados y con la seguridad que lo que allí digan, allí quedará. 

Logo María Cabrera

Mi objetivo ahora es ayudar a deportistas y técnicos con lo que he aprendido durante mi experiencia deportiva y mi formación.

A medida que avanzamos profesionalmente, las presiones y demandas del contexto, nos exigen estar cada vez más preparados.

Creo en el desarrollo potencial de las personas, que cada uno tiene su propio talento y que con trabajo, esfuerzo y perseverancia somos capaces de desarrollarlo hacia lo que nos propongamos.

Saber cuál es tu talento, qué personalidad tienes para ello y qué recursos pueden ayudarte a gestionar la adversidad, es clave para  desarrollar tu mejor versión tanto dentro como fuera del terreno de juego.